CAMBIOS TECNOLÓGICOS Y LABORALES

28 JUN 2018

Décadas atrás la trayectoria profesional era lineal: estudios - currículo - trabajo estable - jubilación; era como subirse a un tren y esperar que llegara a su destino. Hoy todo es más complejo y piloteamos un avión con multitud de controles, registros y variables”, argumenta Andrés Pérez Ortega, experto en marca personal. Se trata de un cambio de mentalidad en el que, advierte Fernando Botella, director de Think&Action, “quien piense que ha llegado a la cima de su carrera o que hay pocas cosas ya que pueda aprender, está perdido; ahora la verdadera sabiduría está en mantener una actitud de aprendiz continuo”.

La velocidad del desarrollo tecnológico y la cada vez más rápida obsolescencia de conocimientos obligan a ese reajuste. “Tanto empleados como empresas tienen que poner el foco permanentemente en adaptarse con agilidad a las exigencias de un cambiante entorno profesional y personal”, señala Eugenio Soria, director general de RH Siemens España. Ese camino empieza por tener identificado el problema. “Los primeros que nos debemos dar cuenta de que hay algo que está fallando somos nosotros mismos”, dice Botella.

Hay quien piensa que la solución está en ser muy activo en redes sociales. Andrés Pérez Ortega, sin embargo, opina que tratar de maquillar un currículo o una descripción profesional en Linkedin es quedarse en la superficie. “La marca personal no es un traje que te pongas y te puedas quitar cuando convenga, sino que se basa en la autenticidad. Es mucho más importante mostrar y demostrar tus capacidades que buscar el nombre o la descripción perfecta.

Los jefes pueden jugar un papel determinante en la mejora de las capacidades de sus colaboradores. “Primero mediante la observación de sus comportamientos para detectar posibles áreas de mejora; después, transmitiéndoles esa información a través de una retroalimentación adecuada”.

Algunos trabajadores se pueden mostrar reacios a pedir ayuda a su organización por miedo a que eso les exponga y les haga parecer poco preparados. Pedir formación y ayuda a tu empleador es un signo de compromiso e interés. Pero si la empresa no responde, hacerlo por tu cuenta es indicativo de responsabilidad”. Y es que, ningún, máster, curso, taller o charla servirá de mucho si las personas a las que están dirigidas estas acciones “no están motivadas y plenamente implicadas en su propio desarrollo”.

¿Un profesional tiene la obligación de reinventarse permanentemente? “Eso de ‘reinventarse’ es como una ruleta en la que, en lugar de trabajar con la base que ya tienes, decides apostarlo todo a algo que no conoces y no sabes si va a funcionar, a ver si hay suerte. O en otra visión a la mejora continua, de hacer pequeños o grandes cambios sobre lo que ya sabes hacer, especialmente si es algo que te gusta. Por eso, en lugar de obsesionarse con salirse de la zona de confort, es mucho más interesante tratar de ampliarla”.

FUENTE: www.elpais.com